Sunday, May 26, 2013

Mi gata entra en nuestro cuarto para dos cosas: para dormir y para acercarse a mi hermano. De mí pasa tres carajos, salvo cuando le doy de comer.

Y ahora ha venido mi hermana con mi sobrino de dos meses el cual está entrando en su etapa de reírse con todo. Lo coge mi hermano y le mira y se ríe con las caras que le pone y las frases que le dice. Lo cojo yo y mira hacia otro lado, intento que me mire pero me esquiva, no se ríe y cuando por fin logro llamar su atención empieza a llorar. Lo vuelve a coger mi hermano o se acerca mi madre y es todo risas y felicidad.

Dado que es demasiado joven como para asumir que le caigo mal, me quedo con la opción de que no causo buena impresión en las criaturas que son más pequeñas que yo.

En cualquier caso, es un golpe duro.

Thursday, May 23, 2013

Tortazo y palante.

Tengo que empezar a poner orden en mi vida. Todo es muy bonito mientras imagino un futuro guay y veo películas en las que pienso "ey podría acabar así, eso mola" pero el futuro se viene encima, se convierte en el ahora y las películas son ficción. Y aunque no me van a dar un premio por llegar tarde a una conclusión tan obvia, debería tomármela en serio de todas formas.

Óscar me dijo que tiene ese estudio de grabación, que me pasase. ¿Por qué no? Se me quedaron clavadas sus palabras: dejó la carrera porque no quería hacer otra cosa que no fuese la que ya estaba haciendo. Música. Ole sus cojones. Estoy atascado y hay que empezar a moverse.

Thursday, May 09, 2013

¿Dónde estoy?

Más o menos en tu cabeza. Podría definirse así.

¿Y tú eres...?

Ya sabes quien soy. Has hablado conmigo varias veces. Evitemos los nombres.

¿Y por qué estoy aquí?

Tu pequeña crisis de fe.

¿Pequeña crisis de fe?

Haces muchas preguntas, ¿no te lo habían dicho? Verás, estás en un momento que está pasando muy desapercibido en bastantes aspectos, pero la verdad que es que, desde cierto punto de  vista, puede considerarse crítico.

¿Eres Dios?

Bueno, puedo ser Dios, puedo ser tú mismo, tu conciencia, o un escarabajo pelotero reflexionando sobre ti. En realidad puedo serlo todo y nada al mismo tiempo. Así que escoge el concepto con el que estés más cómodo y sigamos hablando.

Vale, me parece bien. Digamos que eres Dios.

Pues adelante. ¿Qué te ocurre? ¿Por qué estás tan preocupado?

Bueno, tú mismo lo has dicho. Crisis de fe.

Irónico si tenemos en cuenta que has elegido identificarme como Dios.

Bueno, quizás sea precisamente por eso. Quizás te necesito ahora mismo más que nunca.

No te creas. Si me necesitas o no, eso no depende del momento. Es una constancia. Pero si te sirve de consuelo, sea Dios o sea solo una reflexión interna que estás teniendo ahora mismo, tampoco hay tanta diferencia. No me voy a ninguna parte. Y por si no te has dado cuenta, te estás yendo por las ramas.

Pero si eres tú el que me suelta los rollos.

A ver, seamos claros aquí. A mí no puedes engañarme. Tienes miedo.

Bueno, no sé si miedo es la palabra.

Tienes miedo. Tienes miedo a estar equivocado. Tienes miedo a descubrir que ya no necesitas a Dios. Tienes miedo a darte cuenta que has estado creyendo en un ser imaginario inventado por personas no más poderosas que tú o cualquier otra persona por el motivo que sea. Tienes miedo a que una parte de ti se vaya. Es más, tienes miedo a no haber podido tragarte tus propias palabras.

Vale, en eso me has pillado. Diría que tienes razón. ¿Pero sabes qué? Ahora voy a hablar yo. Sí, tengo miedo. Estoy asustado. ¿Y si resulta que he estado hablando a un amigo imaginario todo este tiempo? ¿Qué va a pasar después? Todas esas veces que afirmaba que mi fe no era una cuestión de educación, sino de sentimiento. Porque lo llevaba dentro, sentía que tenía sentido. Como estar enamorado; sin sentido pero con sentido. Y si resulta que no... No sé qué va a ser de mí. No por miedo a que no haya Cielo y después de morir no venga nada. Tampoco por la idea de admitir que estaba equivocado o la idea de que solo seamos polvo. Es más bien la idea de que algo que ha estado tan dentro de mí tanto tiempo resulte que era... nada.

Escúchame. Escúchame atentamente porque creo que esto puede ser importante para ti. Nunca es nada. ¿Crees que va a cambiar algo que exista o no Dios?

Sí, cuando lo preguntas me da la sensación de que sí.

Piensa más profundamente. ¿Lamentas alguna relación del pasado? ¿Incluso las que salieron mal?

No, realmente no.

¿Lamentas las personas que conociste pero ahora han desaparecido de tu vida?

No.

Mira, la fe es precisamente eso. La sensación interna de creer que existe algo. Sin explicación y lógica, simplemente lo crees. No es algo que puedas forzar. Como no se pueden forzar relaciones. En realidad, exista o no Dios tiene menos importancia de la que crees. Piensa en quién has sido. Cómo has crecido. Qué cosas has sentido. En tu corazón había un hueco para la fe. A veces más grande, a veces más pequeño. Pero te diré una cosa. La existencia o la inexistencia de Dios no va a cambiar por ti. La diferencia se marca dentro de ti. Recuerda aquellas palabras. Te han enseñado que debes amar. Que debes perdonar. Amar a las personas, a la vida, perdonar a los demás, perdonarte a ti mismo. La fe puede ser fuerte, puede ser débil, o puede desaparecer. Pero no queda vacío. No queda un hueco de nada en el lugar donde antes estaba. Queda todo lo que fuiste. En todo tu ser. Si pierdes la fe, no se pierde ninguna parte de ti. Eres lo que eres por miles de razones, millones. Una de ellas ha sido la fe que has tenido durante toda tu vida. ¿Dejarás de amar? ¿Dejarás de ser imperfecto, de enfadarte y de llorar, de salir a despejarte con tus amigos o de reírte con tus hermanos?

Abrevia.

Puedes llamarme Dios, o puedes llamarme conciencia o puedes llamarme soliloquio. Pero tanto si soy una cosa u otra te conozco muy bien. Sé lo que piensas. Aunque tú mismo tengas tus dudas. Pero recuerda. Si vas a ver a Dios, no lo veas como alguien en quien creer o no. Míralo como aquello que para ti tiene sentido. Como aquello en lo que está en todas partes. En todos los lugares y en todas las personas. Y si no existe recuerda que sí existen esos lugares, y existen esas personas. Eso no va a cambiar. Como no debes cambiar tú. O sí, pero para bien. Siempre para bien. No es cuestión de religión. No es cuestión de fe. Es más bien un todo. Quizás haya vida detrás de la muerte, quizás no. Quizás exista Dios, quizás no. ¿Pero sabes lo que existe? Esta vida. Si Dios existe, está en ella. Si Dios no existe, la vida sigue ahí como ha seguido hasta ahora. Tú puedes hacerlo. Porque no se pierde nada en ti. Sigues siendo tú.

Entonces... No lo tengo claro. ¿Ha desaparecido mi crisis de fe? ¿Creo o no?

La pregunta que realmente estás deseando hacerte es: ¿Importa o no?

Ya sé lo que debo hacer.

Vive. Ama. Muere. Y todo lo demás vendrá.

Sunday, March 10, 2013


And so he spoke, and so he spoke

that lord of Castamere.

But now the rains weep o'er his hall,

with no one there to hear.

Yes now the rains weep o'er his hall

and not a soul to hear.

.

.

.

Wednesday, December 19, 2012

Silvertown



Nunca subestimes la capacidad de la vida para sorprenderte

Llevo mucho tiempo escuchando que las desgracias nunca vienen solas. Pero parece ser que los astros se han alineado para que se invierta el orden. Y ahora las son las dichas las que me han venido en grupo.

Por fin he terminado la carrera. Mi estúpida carrera. No sé lo que será de mi vida después de esto y qué es lo que me ha aportado para el futuro, pero supongo que algo sabré sacarle. Mucho, lo que se dice mucho, no he sido capaz de sacarle durante pero la vida es larga. Habrá tiempo de ir descubriéndolo.

¿Y qué más? Un trabajo. Increíble pero sí. Un trabajo. Y no uno cualquiera. Uno con el que llevo fantaseando mucho tiempo. Estoy de camarero en un bar, un bar de ambientación motera y música rock de fondo todo el tiempo. Vale que la clientela no es motera en abundancia, pero oye, la cerveza es barata y la gente es agradable.
Y nunca lo he sabido muy bien, quizás por puro romanticismo, pero siempre había querido trabajar tras una barra en un sitio de ese estilo. Y de repente todo ha coincidido para que me pueda ganar un poco de dinero echando allí unas horas.


Pero es que no queda ahí la cosa. Hay una con la que sí que no contaba.

Una chica. Una chica con la que no soñaba que pudiese estar. El tiempo que no estoy disfrutando lo dedico a preguntarme cómo he tenido tanta suerte.

Y creo que eso es lo que he tenido. Estará feo decirlo, pero siento que lo que me está pasando es suerte pura y dura. Como se suele decir, la vida me sonríe. Y es que me pongo a repasar y es una suerte tras otra.

Y aún así creo que estoy celebrando muy pronto. No se sabe.
Aún no se han cerrado las actas y de repente el profesor podría decidir que en realidad no estoy aprobado porque no hice el pino puente sin manos durante el examen.
Podrían decidir que hoy no he trabajado bien y que mejor no seguir contando conmigo.
O podría resultar que esta chica y yo no funcionamos y terminar mañana.

Podrían pasar perfectamente.

Porque todo esto no son soluciones que han surgido en mi vida. Esto no es un futuro duramente construido con años de sudor y esfuerzo.

Esto es un momento afortunado de mi vida. Uno de esos aislados que pasan muy de vez en cuando, algunos más tardes que otros, como diciéndote "adelante, esta vez te toca a ti".

Y la razón por la que estoy celebrando demasiado pronto es porque como sé que se puede acabar en cualquier momento, quiero dejar constancia de que dure el tiempo que dure fui consciente de la suerte que estoy teniendo en estos momentos.

Y la agradezco. La agradezco profundamente.


Sunday, December 09, 2012

Humanidad joven

Quien sabe si llegará el día en el que aparezca una persona ante todos nosotros que, por arte de magia, lo arregle todo con un simple gesto. Chasqueando los dedos destronaría a los dictadores. Con un movimiento de su mano eliminaría toda la corrupción. De un soplo cambiaría un sistema económico justo que de estabilidad y abundancia para todos. En un segundo crearía justicia para todos, de tal forma que todos los habitantes del mundo aceptarían un nuevo sistema de gobierno hecho por el pueblo y para el pueblo.

Y así, de la noche a la mañana, por fin la humanidad habría alcanzado el final de las guerras y la corrupción, y comenzaría una era de justicia, paz y tolerancia para todos los habitantes del mundo.

Ese día será increíblemente triste. Ojalá nunca llegué una persona que pueda hacer todo eso con un solo chasquido de los dedos, privándonos del derecho de ser nosotros mismos quienes conquistemos esas metas.

Es muy fácil decir esto desde mi posición privilegiada. Porque para empezar tengo un ordenador donde escribir este pensamiento, en lugar de vivir en un campamento sin saber si mañana tendré comida. Pero creo que eso no lo hace menos cierto.

Friday, October 19, 2012

Danza espacial



El poder del recuerdo es muy fuerte. En noches como esta es fuego. Es color. Rojo y azul. Amarillo y verde. Negro y ascendente. Blanco y penetrante.

El recuerdo que te desea volver a esos tiempos. Solo un segundo, en tu cabeza, sostenido en el espacio. No recuerdas nada en ese momento. No recuerdas situaciones, no recuerdas nombres, no recuerdas olores ni palabras. Recuerdas una sensación, un tacto en los dedos. Un pensamiento rondando a tu alrededor, sin forma ni nombre. Una vida

Lo que fuiste.

Y ahí se queda. No desea volver. No es nostalgia que te gustaría que se repitiese. No querrías volver a él. No quieres que vuelva a formar parte de tu vida. Porque tu vida ha avanzado. Has seguido adelante. Todo marcha y gira alrededor del mundo que gira alrededor de otros mundos. Ya no hay nada, salvo los momentos que te escabulles, mientras nadie mira, a abrir las puertas del marco, y observas la imagen congelada para volver a tener esa sensación cogida en el puño de la mano.

Y después la canción acaba.

Y sigues adelante.