Wednesday, December 14, 2011

Malnacido


He vuelto y estoy cabreado. Cabreado a ciegas y en silencio pero esa es la realidad y así la grito. Rasgueo mi guitarra pero no suena. Me han cortado las piernas y estoy corriendo llorando. Estoy inspirado y me atraganto en la madera.

Empiezan a faltarme medicinas y las que tengo empiezan a fallarme. Que putada acostarme pensando en ti, malnacido acosador. Que no quieres romance en mi corazón más que el que a ti te resulta atractivo para cerrar el telón. Que te jodan cabrón, que me estás arrastrando hacia atrás con promesas de un futuro de ilusión falsa y manchas de alquitrán. Estoy harto de tus palabras y tus imágenes grabadas en mi cerebro con acero. Eres sucio y no sé que quieres de mí, qué más quieres sacar si te lo he dado todo sin que me lo pidieras porque lo arrebatas mientras duermo y cuando despierto te has ido a dormir tú y me esperas a la noche cuando las sábanas se cierran y encuentras el momento para atacar y exprimir mi memoria de lamentos y estupideces del pasado para recordarme quién fui y quién pude ser pero no me dejas saber quién soy porque quien soy es demasiado molesto de recordar por eso recuerdo que quien fui no es quien quiero ser pero quien soy es lo que quise elegir. El futuro es mentira. Me lo muestras como verdad. Pero no sabes nada de quién soy. No lo puedes saber porque no me dejas saberlo. Eres basura. Que te jodan cabrón. Sal de una vez y no vuelvas. Y no me mires así, con tu cara vacía y esa sonrisa de diablo que sabe que volverá y no lo podré impedir. Eres una maldición. Malnacido acosador. Estúpido vecino, veneno en mis oídos. Maldito corazón. Eres el alma lamentable de un estúpido escritor. El músico frustrado que no llegó a estudiar. El mono de feria que nadie quería mirar. Borracho de alcohol en frasco de cristal cortante de mal andar. Compañera que se vende, miradme bailar. Olvido de todo y nada más.

Es de noche y no lo puedo evitar. Volverás a joderme una noche más. Esto es así. Una y otra vez. ¿Cuándo acabará? Solo yo puedo hacerlo. Solo yo lo puedo terminar. Y eso no pasará. Nunca. Mientras duerma contigo. Me aconsejes con lamentos. Memorias y fluidos. Estoy aquí atrapado contigo. ¿Y ahora qué? A seguir cantando con ronquidos y voces rotas. Olvidándolo todo. Dándolo en nada. Eso es lo que es. Nada. Todo. ¿Quizás? Tal vez. Pero no lo sé. No lo puedo saber. No me dejas saberlo. Déjame saber. Quiero conocer. Pero no puedo olvidarlo. No puedo olvidar quién soy. Pero no puedo saberlo. No puedo saberlo todo.












Al final aparecerá una canción y lo cambiará todo.







¿Pero luego qué?





¿Luego qué?








Adiós.

Friday, November 25, 2011

Entre tanto grita y cruza


Me siento en una nube que camina a la deriva de las aceras encrestadas sin sentido ni mensajes. El momento del frío pasa desapercibido a la espera de las respuestas que nunca llegan o no tienen preguntas a las que responder. Le pido al mundo un abrazo y no siento que llegue. El camino da vueltas y vueltas y se rompe en palabras de roces. El silencio se desintegra en fuertes tormentas. Sinfonía de absolutismo. Absurdo.

Resumiendo desencadenamientos que se estropean con las miradas oportunas misurizadas en lamentos de loporsorio.

Grita y grita y grita y grita.

la guitarra acústica compone sus acordes de serpiente. By now.

La estrategia es sencilla y compleja de entrevesar pero a nadie le importa porque no queda nadie a quien contar como escondes la cerilla en el cajón mientras transportas sentimientos pasados en la caja de zapatos estropeada de la lluvia donde te quise besar. Quizás no sea el momento de romper a llorar pero la risa es tan estúpida que le deseo lo mejor con un abrazo y la mando a pasear.
Quizás sea el momento de sostener la segadora en las manos y repetir conmigo mismo las palabras que necesito y nunca escucharé. La verdad es sorpresa de malditos y a nadie le importa como lo digo porque a qué mentira escucho entonces si en la montaña el eco me dice que gritar es para oportunos que no oyen la mierda.

Entre tanto lo poco que sé se esconderá en mi cabeza. A nada de decirlo. A todo de escuchar. Pon. Piano.

Sunday, October 16, 2011

A golpe de piel


J.D dijo en la serie Scrubs "el momento en el que te acuestas es en el que puedes olvidarte de todos tus problemas y del mundo y poder dormir". Lamento decir que me pasa más bien al contrario, ya que es ese el momento donde todos mis problemas se me juntan en la cabeza. Es el momento en que todo lo que he arrastrado a lo largo del día se suelta de golpe.

¿Cuándo es el momento de olvidarte del mundo y de los problemas de tu día a día? Bueno, aunque lo justo es decir en mi caso con mis amigos, necesito concretar un punto antes de eso: Londres.
Un poco extraño quizás, ya que solo estuve unos pocos días visitando a Marta durante su erasmus. Entonces, ¿por qué Londres? Por lo mismo que tantas cosas en mi vida: por la sensación que me llena el cuerpo cuando lo recuerdo. No es nada concreto; no es un día en especial ni una salida en especial. Es el olor y los colores que recuerdo. La música que sonaba en mi cabeza. El humo del tabaco.
Cada vez que escucho Wild World, concretamente la versión de Skins, o sencillamente la música de intro de la primera temporada, pienso en Londres, en el cielo gris y en un mundo que no te persigue. Un sentimiento de desconectar donde puedes permitirte mirarte a ti mismo a través de los ojos de las calles y sus gentes. Donde no necesitas pensar en ti mismo.

Los amigos sirven para muchas cosas, para lo bueno y para lo malo. Pero tienen una función muy importante que rara vez se aprecia como es debido: Abren puertas. Contemplas el mundo desde fuera, como si te diesen permiso para descansar de ti mismo y poder observar la vida desde el asiento de tu casa tranquilo mientras todo se va desarrollando con naturalidad, con momentos agradables y desagradables, aburridos y divertidos.
Y cuando te has liberado de todos esos sentimientos de meditación interna y reflexión eres libre de dejar a tu mente vagar por las nuevas visiones que tus amigos te ofrecen a través de una charla sin importancia acompañada de una cerveza y un cigarro. Te ríes y desconectas. Discutes y debates. Fluye el tiempo y dejas que la vida tome un descanso mientras recargas energía porque no tienes que gastar tu tiempo en preocuparte en nada más salvo en terminarte esa cerveza.

Y así poco a poco la vida va componiendo sus canciones a través de esos pequeños momentos de paz. Donde no hay necesidad de nada salvo de aceptar quién eres en el momento que comprendes con quién estás.

Sunday, August 21, 2011

Vuelve el viento


Vuelve el viento soplando en la noche. El atardecer aplaza los momentos y detiene el tiempo. Contemplas el sonido del silencio y disfrutas del frío. El momento de reír pasa por delante tuya sin que puedas percibirlo y no haces honores a los nombres de los difuntos. El paso del tiempo se tensa en un hilo de menciones a literatura y música. El color gris se muestra hermoso y pensativo, acariciando la mejilla y la barbilla con suavidad. El calor ausente y la caricia de la brisa. Sientes las pretensiones escudarse mientras desaparecen en el olvido de la indiferencia y la ignorancia curtiéndose en ciudades de lamentos que no tienen ningún sentido. Los dedos teclean sin saber que van a escribir a continuación pero sabes que necesito decir que necesito sentir que siento que necesito sentir la necesidad de estar sintiendo esta dulce sensación. La verdad solo es una palabra. El sentimiento de descubrirla es mucho mayor. Pero no se necesita saber la verdad sino intentar descubrirla y luchar por comprenderla. Entonces vislumbras como muchas pequeñas verdades van bailando a tu alrededor tratando de despertarte de un sueño eterno que te ruega que leas entre sus líneas para que descubras otra verdad mayor. Pero mientras tanto el tiempo sigue pasando y la vida continúa con sus lindas distancias entre momentos de pasión y alivio. La mentira se torna oscura y la luz responde a tus llamadas. Es el momento de descubrir que necesitas en este instante y olvidarte de lo que querías anoche porque el ayer pasó y el mañana no llegó y las cosas te golpean sin que puedas siquiera percibir el roce de un logro mal conseguido.
En ese momento te darás cuenta de que sin necesitar entenderlo podrás comprender que no tienes control sobre tu vida como creías y que tal vez, solo tal vez no sea tan importante porque aún te queda la voluntad de seguir adelante despertándote cada día sabiendo que descubrirás una nueva melodía en tu cabeza que armonizará perfectamente con los vientos del norte y del sur haciendo la vida un poco más fácil, quizás. Solo quizás.
Pero mientras tanto, el frío y gris seguirán alzándose. Triste y feliz.
Dispuesto a desearlo todo. Olvidándote de lo demás. Sin saber lo que quieres. Pero ansiando todo lo demás. Porque todo lo demás, al final, no importa. Solo importa saber que no sabes que necesitas pero sabes que necesitas saber lo importante.


Y al final sonará una canción. Y podrás dormir tranquilo esa noche.

Y mañana ya veremos.

Sunday, July 31, 2011

KQ


Ahora que por fin voy a formar un grupo estoy muerto de miedo. Me planteaba si estarían a la altura de mis expectativas, si darían la talla. Pero luego me doy cuenta de que no soy nadie para exigir nada porque por encima de todo dudo que sea yo el que de la talla. Me gustaría un buen batería, un buen bajista y un buen guitarrista, pero empiezo a dudar que yo vaya a ser un buen cantante para ellos. Ni para ellos ni para el público. Que vaya a componer buenas canciones.

Ahora que me las tomo en serio, tengo mucho miedo de que me vaya a quedar grande.

Sí, una vez dije "No soy bueno, no tengo un gran talento, pero de lo poco que tengo quiero que salga algo". ¿Y si no sale nada? ¿Y si no tengo nada que ofrecer?

Supongo que mi principal miedo, el que tengo ahora mismo es, ¿con qué cara me quedo si escojo a unos músicos para que toquemos juntos y una vez en el grupo no les gusta cómo lo hago yo? ¿Qué hago entonces?

Supongo que es cuestión de escuchar la canción adecuada en el día apropiado.

Tuesday, July 19, 2011

Sonisphere 2011




Una extraña experiencia, pero grande. Grande en todos los sentidos de la palabra. Y quizás una de las cosas que la han hecho tan grande es que no era consciente de ello mientras duraba. Mientras estaba ahí había momentos en los que solo pensaba lo mucho que me dolían los pies, las rodillas, la espalda, o lo imposible que era encontrarnos entre nosotros.

VIERNES

Sin embargo el primer día llegó. Tras una cola kilométrica bajo el sol de las 3 de la tarde, entramos en el recinto, con el primer concierto ya empezado:

Bullet: Buena forma de empezar. Cañeros, fuertes, pero no demasiado espectaculares. Aunque puedo entender que para mucha gente fuera "¡Genial, empezamos dando caña a tope!" para mí fue más un "¡Genial, empezamos con relativa calma para no reventarme desde el minuto uno y aguantar toda la tarde y noche". Un grupo bueno pero no demasiado pretencioso.

Angelus Apatrida: Esta fue la primera vez que perdimos a Ferrete de vista, el cuál dijo "Yo a estos los veo en primera fila". No sé si los vio en primera primera, ya que avanzar por la zona central del público era una prueba espartana, pero desde luego pudo verlos mejor que nosotros. Yo intenté entrar en cierto momento en un círculo ska o círculo de pogo, no sé cuál es el nombre auténtico, pero salí a los pocos segundos con los pies destrozados (debí ser el único gilipollas de 70.000 que éramos que fue al concierto con cangrejeras). De modo que aunque este grupo estuvo muy bien, me concentré más en olvidarme del dolor y disfrutarlos en la distancia.

Valient Thorr: Junto con Guns N' Roses, este es el tipo de grupo que sonaría de fondo en una pelea de bar de la Route 66. El cantante tenía una pinta de texano endogámico que no podía con ella, pero buena presencia y mucha fuerza. Pero lo que ocurre cuando escuchas un grupo del que no has escuchado nada: está bien, pero no me terminan de llegar. Aunque más tarde descubriría que no tiene por qué ser siempre así.

Gojira: Para este nos acercamos especialmente. Ferrete y yo tuvimos que atravesar círculos de ska para poder llegar más cerca al escenario, pero desde luego mereció la pena. De vez en cuando él desaparecía para meterse en uno y volver con los brazos o la espalda llena de arañazos. Cicatrices de guerra de la que sentirse orgulloso.

Sôber: Puaf... coñazo. Lo siento mucho por los cientos de miles de fans de Sôber que leen este blog, pero a mí me cortaron todo el punto. Estábamos deseando que acabasen de una puñetera vez, tirados en una acera diciendo "Ey, han dicho '¡Muchas gracias Madrid!', eso es que se van ya, ¡¿no?!" para descubrir decepcionados como aún les quedaban muuuuchas canciones. Como dijo el gran Igor (colega del que hace años que no sé nada): "Yo solo iría a un concierto de Sôber para gritar '¡calvos de mierda!' ". En fin, no quiero ser cruel, porque la verdad es que desde la distancia se podía escuchar como el grupo se entregaba en animar al público y eso es admirable. Pero es un gusto personal, no me convencen nada. Aunque les doy el mérito de que uno de mis momentos de calrividencia los tuve con ellos de fondo.

Arch Enemy: ¡Aquí es donde nos ponemos serios! Este era un grupo que tenía especial ganas de ver. Y se hicieron esperar. Pero madre mía, mereció la pena. Hay que decir que la mayoría... o todos los grupos que habían tocado hasta ahora pecaban de repetitivos. Es decir, todas las canciones eran "¡UAAAAAARGH!" muy graves y dobles bombos en la batería y guitarras haciendo "tucutucutucutucutucutucu" sin parar. Pero Arch Enemy no. Estos sabían sorprenderte, sabían jugar contigo durante las canciones. Empezaban con un grito de esos que hacen ascender al Maligno para luego suavizar las guitarras y la batería sin que te de tiempo a prepararte, y de golpe vuelve el estruendo y te eleva la adrenalina. Una auténtica pasada, si tuviese que resumirlo. Tengo que escuchar más canciones de este recién descubierto grupo.

Slash: Una gran expectación al ver a uno de los mejores guitarristas del mundo, o al menos para mucha gente. Creo que de Slash destacaría lo siguiente: Los momentos en los que tocó Guns N' Roses, especialmente cuando tocaron mi favorita, Civil War. Y por qué no decirlo, los clásicos Sweet Child O' Mine y Paradise City. También destacaría el hecho de saber, de ser consciente, que estás viendo en persona al puto Slash. A veces lo más espectacular de un concierto no es el concierto en sí, sino el decir para tus adentros "Dios, no puedo creer que le esté viendo de verdad". Por lo demás, las partes en las que tocaron las canciones propias (y sí, una de Velvet y otra de Snakepit, pero como si nada)... pasables para mi gusto; cantante que no dice mucho y solos típicos de Slash.

The Darkness: Bueno señores, este momento merece una mención muy especial. De este grupo solo había escuchado un par de canciones, las más famosas. Y sí, me gustaban pero... eran las 2 y media de la noche, estaba destrozado. ¿Merecería la pena quedarse a verlos? Realmente me había planteado largarme. Pero dije "nah, qué carajo. Vamos a ver qué tal lo hacen en directo, al menos hasta que toquen 'Love is only a feeling' y ya me marcho a dormir". Nadie me preparó para lo que iba a ver. Apareció el cantante que no reconocí ni de coña con ese bigote y con el pelo cortado y ya desde el primer momento se le notó algo diferente. Era como si cada parte de su cuerpo y cara dijesen a plena voz "Aquí estoy". Y menos mal que la mayoría de la gente se había ido por el cansancio, porque pude verles desde bastante cerca. Y entonces empezaron a tocar.
No sé muy bien cómo describir con palabras la sensación, pero fue algo nuevo. No sé si fue el cansancio, el que me había hecho efecto de golpe todo lo que me había metido a lo largo del día o si fue una mezcla de todo, o sencillamente es que los cabrones tienen un directo espectacular. Pero entré en un auténtico trance. Mi cuerpo dejó de reaccionar, no podía moverme, ni siquiera para saltar, gritar o levantar el puño. Solo observaba con la mandíbula desencajada y los ojos abiertos como platos. Observaba al cantante moverse, cantar, gritar y tocar. Era hipnotizante. Canciones que ahora escucho en el ordenador y digo "sí, están bien" cuando las tocaban en directo tenían un matiz muy diferente. Mientras les observaba, pude sentir como el público desparecía (excepto los pocos que estaban en mi radio de visión), al igual que el recinto del festival. Sentía que el suelo que pisaba era una pequeña plataforma flotante que levitaba sobre las estrellas sosteniendo el escenario, y ellos manejaban todo a través de su música. Sentía como mi cuerpo estaba en esa plataforma flotante, pero todo el resto de mi ser se transportaba al escenario, sintiendo cada nota musical. Destaco la manera que tenían de hacer participar al público, el carismo del cantante y de canciones especialmente "One Way Ticket", "Get Your Hands Off My Woman", "Growing On Me" (la tocaron de las primeras, así que el subidón fue espectacular) y "Love Is Only A Feeling" en la cual durante el primer estribillo dos cañones a los laterales del escenario empezaron a disparar confetis sin parar que no dejaron de salir y caer durante el resto de la canción, lo cuál solo lo hizo más hipnótico y mágico.
La experiencia que me dio este grupo no me la dio ningún otro durante el resto del festival. No estoy diciendo que fueran los mejores (no lo fueron) pero si fueron únicos, en todo el sentido de la palabra.


SÁBADO

Sintiéndolo mucho, estaba demasiado destrozado esa mañana, y mi cuerpo no podía asimilar ir a las 3 a coger sitio para Hamerfall y Mastodon, los dos primeros grupos. Ferrete y Oriol pretendían ir temprano a ponerse cerca y tener el sitio cogido para Iron Maiden, pero ya me advirtió Ana que ni de coña aguantaría las 6 horas que hubieran sido necesarias, bajo el sol abrasador y aguantando a un público activo. Al final los cojones, nadie se quedó en el sitio, dimos mil vueltas y cada uno se las apañó como pudo para coger un buen lugar, pero esa historia es para más adelante. Al final Ferrete y Oriol fueron desde primerísima hora, Prieto y Rafa más adelante y yo fui con Ana y David más tarde para, una vez más, ver el grupo que quería ver empezado.

Apocalyptica: No conocía muchas canciones de ellos, pero es un verdadero gustazo verlos tocar en directo, como dioses nórdicos de la música. Las canciones con cantante estaban bien, sí, pero las cosas como son; tú vas a Apocalyptica a escuchar cellos, no voces. Aunque no me habría importado que hubiesen tocado Path con su cantante, eso lo eché de menos.

Dream Theater: Aquí me quedé solo tratando de buscar a la gente (Prieto y Rafa por un lado, Ana y David por otro, Ferrete por otro y Oriol por otro el cuál despareció desde el primer concierto). Este grupo fue exactamente como me temía que fuese; solos interminables, canciones interminables, y un cantante que apenas intervenía. De hecho, las únicas partes que me gustaban eran las vocales como el maravilloso estribillo de "Fatal Tragedy". Por lo demás, infumable. Pero había que aguantar el tirón si querías conservar tu sitio para los que venían a continuación... Cuando acabó el concierto logré localizar a David y Ana, pues me negaba a ver al siguiente grupo solo. Logré llegar hasta ellos bajo las miradas asesinas de muchas personas y estoy casi seguro que más de intención de partirme la cara. Pero me da igual, la verdad es que esta gente tenía muy buena posición y se veía de miedo. Y así comenzó el siguiente grupo.

Iron Maiden: Es difícil encontrar una manera apropiada de hablar de este grupo. La experiencia en general fue... única. No me lo podía creer. Iba a ver a los Maiden. Y había pasado por mucho para poder verlos. Pero ahí estaba. ¿Cómo explicar lo que fue verlos salir? El único ejemplo que se me ocurre es "imagínate lo que sentirías si vieses salir a los Maiden en directo" y entonces podrás imaginarte lo que es ver salir a los Maiden en directo. Desde el primer instante lo dieron todo. Llegaron con sus instrumentos y escenografías y transformaron aquel escenario en su territorio. El escenario era suyo, y por extensión lo era todo el público. El carisma de Bruce Dickinson era arrollador, un cabrón que no podía estarse quieto ni un momento en el escenario. Hay que decir que tiene unos 52 años muy bien cumplidos. Aunque a mucha gente le parezca una blasfemia, lo admito, no me sé la mayoría de las canciones de este grupo, por lo que no pude cantar a coro con vosotros y estoy 100% seguro que no lo viví tanto como lo vivieron otras personas. Pero joder, tened seguro que lo viví a mi manera, a una manera que ninguno de vosotros podrá emular. Puede que uno de los momentos más satisfactorios fue cuando me preguntó Ana al principio cuál era mi favorita y dije que "The Wicker Man" era de mis favoritas y dijo que nah, que seguramente no la toquen, solo para escuchar los primeros acordes unos cuantos temas más adelante y poder decir lleno de alegría "¿Cuál decías que no tocaban?". Y como le dije a ella, aunque cualquier fan puritano de los Maiden me tachará de típico, "Fear of the Dark" y "The Trooper" fueron especialmente grandiosas para mí. ¿Por qué? Porque ambas las he versionado con mis antiguos grupos y la carga sentimental que eso tiene es abrumadora. Cuando les escuché tocarlas fue pensar que joder, que yo había tocado esas canciones para homenajearles, y ahora ellos las estaban tocando para mí. Es... la hostia.
Además, fue durante este concierto que tuve mi segundo momento de clarividencia del festival, y donde probé la mejor cerveza del mundo. Era una marca conocida de toda la puta vida, pero cuando estás en el estado que yo estaba, con el cansancio que yo tenía, con la sed que tenía, y con la falta de dinero que tenía (Oriol el Desaparecido tenía mi cartera) en el momento que vi que los colegas malagueños de Ana y David me acercaban una maceta estuve a punto de llorar de felicidad. Aquel trago se deslizó por mi garganta como si fuese oro, o la sangre de un ángel, o yo que sé... Sólo sé que fue el mejor trago de cerveza que he tenido en toda mi vida.
Y, con el mejor trago de cerveza que he tenido en toda mi vida, vi a Iron Maiden.

Twisted Sisters: Después de semejante experiencia nos encontramos a Ferrete y fuimos a buscar bebida y comida (en ese orden). Una vez más nos perdimos de vista y acabamos solamente Ana y yo para ver a los Twisted Sisters. Este es otro grupo del que sólo había escuchado un par de canciones, y al igual que pasó con The Darkness, me sorprendieron. No podía ni imaginarme que el cantante fuese tan jodidamente carismático hasta el punto que, en la grandísima distancia que nos separaba del escenario, me llegase cada vibración que cada miembro de este grupo transmitía. Fuerza, presencia, elegancia, desvergüenza y puro y electrizante rock. Y un micro rosa, no lo olvidemos. Eso sí que se veía bien en la distancia.

Huevos con aceite, huevos con aceite, huevos con aceite y jamón...

¡I WANNA FUCK! ¡FUCK!

Uriah Heep: Para cuando empezó este grupo nos habíamos vuelto a separar y volvía a encontrarme solo. Al principio pensé incluso en marcharme. Pero no, aguantaría hasta la última canción del festival. De este grupo no hay mucho que decir, al menos por mi parte. Sonaban bien, eran buenos, pero no me terminaban de decir nada.

Lacuna Coil: Este grupo hay que decir lo siguiente. Suenan mucho mejor de lo que esperaba y hacen algo que me encanta, que es interactuar mucho con el público y hacerle participar. Una lástima que fuesen casi las 3 de la noche y la gente estuviese agotada y destrozada (los pocos que quedaban que no se habían marchado después de Iron Maiden). Pero no sé, tenían un algo. Un toque que les hacía cogerles cariño, como si fuesen tus colegas de toda la vida y estuviesen cantando para ti, no para dar espectáculo ni para quedar guays, sino porque querían que disfrutases de su música. No sé si darán esa impresión escuchando su disco, pero sin duda era lo que me transmitían en directo.

Y con la última canción de Lacuna Coil, terminó el festival y me volví a mi tienda a dormir.

Sin duda alguna, mereció la pena.


TOP 3

Iron Maiden - The Darkness - Twisted Sisters

Ninguno por encima de otro (bueno, quizás Iron Maiden los primeros), porque cada uno de ellos fue especial de una manera completamente diferente entre ellos.

Mención especial

Arch Enemy - Apocalyptica - Lacuna Coil

No están en el top 3, pero están inmediatamente debajo. Estos son los tres grupos que, después de los anteriores, son los que más he disfrutado.

Y me despido con el momento culmen del festival:







Wednesday, July 06, 2011

Calor





Mientras que el frescor del otoño me revitaliza y me anima a enfrentarme al mundo, preparándome para todo, el verano hace todo lo contrario. Al menos este verano.

Es un calor asfixiante y aplastante, me lo arrebata todo. Es una mierda absoluta y total pero es así. La apatía que siento ahora mismo es agobiante, como todo se convierte en una sombra poco a poco, como si no tuviese sentido mirar más allá. Sé que me estoy poniendo melodramático y estas palabras no son propias de mí, pero necesito decir de alguna manera la forma en la que todo me da igual en este momento. Y no, no es un me da igual chulesco y pasota, es un me da igual resignado y agotado, de una manera en la que todo transcurre mucho más lento mientras ves la vida pasar sin que ocurra absolutamente nada. Las perspectivas de futuro son huecas, absurdas y estúpidas. La fantasía es la única salida falsa que no lleva a ninguna parte, soñando con una vida mejor que no existe. Donde toda la suerte que tengo me la he labrado de tal forma que no me aporte nada. Lo peor es afrontar esa realidad, como lo malo que me ocurre no es fruto de un dios castigador ni de un destino cabrón, sino de mis acciones desinteresadas de mí mismo que no me han llevado a donde siempre soñaba, sino a donde estaba dispuesto a ir en el momento y siempre resultaba ser nada. Una mierda, al fin y al cabo.
No todo es tan malo como parece, pero el problema no es lo malo o lo bueno de la situación, sino el cero de importancia que le doy a todo lo demás. Dejo pasar los días como un zombi sin esperar nada y sin conseguir nada.
Me agota pensar en el mañana. Me agota pensar en el ahora. Me agota este calor horrible y sureño.

Sobre todo me agota pensar que cada vez soy más consciente de que no soy tan bueno como creía. Nunca me consideré un genio de la música, pero creí que podía defenderme. Pero cada vez me da más asco escucharme cantar y tocar. La idea de descubrir que mi sueño lo tiene que realizar una persona como yo es un insulto al sueño en sí.

¿Por qué no puedo tener la voz prodigiosa, el talento y la pasta para material musical que tiene este tío?







¿Y ahora qué?