Lo que me gustaría decir es demasiado personal incluso para escribirlo aquí, donde normalmente no me corto en decir lo que pienso y siento. Solo diré que espero que estés bien, allí donde estés.
Por Lesmes Peñacoba. Un hombre con grandes expectativas.
Niños, recordad. Os han enseñado, y de forma muy sabia, que hay ciertos impulsos negativos que tienes que aprender a controlar, porque soltar una frase inadecuada y hacer daño a alguien solo por un impulso puede ser motivo de arrepentimiento. Pero nunca subestiméis lo importante que es no reprimir ciertos impulsos en ciertos momentos. Porque por lo menos en ese momento sabes que lo que quieres hacer es gritar y decir una palabrota. Pero si te lo guardas, algún día saldrá. Y la próxima vez no sabrás cómo.
No voy a hacer un análisis de su vida, ni una lista de sus logros, ni nada que vaya por ahí. De eso ya se encargarán 100.000 blogs más. Pero sí decir que ahora entiendo cómo se debieron sentir los fans de Elvis cuando éste falleció.
Cuando me lo dijeron, no pude creérmelo. No por sorpresa, no por tristeza... sino porque los conceptos "Michael Jackson" y "Muerte" para mí no podían ir juntos. Era contradictorio. Hablando con Ana me di cuenta. No se trata de la muerte de un hombre. Michael Jackson trascendió más allá. Era un símbolo. Representaba una época, un antes y un después, un concepto, un estilo completamente único y diferenciado por él. Las personas mueren. Los conceptos no tienen por qué hacerlo. Los conceptos pueden ser inmortales. Y en el momento que este gran Genio representó esos concpetos, se convirtió en inmortal. ¿Cómo te entra en la cabeza que muera alguien que es inmortal? ¿Cómo muere un concpeto que, por azares de la vida, está metido en una vasija de carne y hueso? No es algo fácil de tragar.
Elvis fue apodado el Rey. Estoy seguro de que para quienes lo vivieron fue un título que se ganó a pulso.
Lo siento si ofendo a esos fans, o si ofendo a la historia de la Música en general, la cual ya ha otorgado ese título al señor Presley.
Pero para mí, por lo menos para mí, ese título pertenece a Michael Jackson. El Inmortal.
Oh, sí, hoy estoy de buen humor. Ha venido un amigo, que tiene el grado medio de conservatorio, y en un día ha conseguido explicarme y que entienda lo que la profesora de lenguaje musical no ha conseguido en un cuatrimestre. Viva él. Y no solo eso, sino que estaba tan optimista que cuando he llegado al gimnasio, me han salido todas los ejercicios: vuelta lateral, rondada, flip-flap, doble flip-flap, mortal hacia atrás, doble mortal hacia atrás. Nunca había salido tan contento con mis resultados. Me ha vuelto a dar otra vez un ligero lumbago pero... bah, ¡a quién le importa! ¡Me ha salido un doble mortal! ... más o menos. En fin, voy a hacer un último repaso antes de caer en un plácido sueño y enfrentarme con la cabeza muy alta al examen de mañana.
Bueno, y ya que hablamos de buen humor, quiero hacer mención a cierta canción. Es de esas canciones que has escuchado alguna vez, sin tener ni idea de dónde, pero siempre la recuerdas. Y por supuesto, no tienes ni idea de cómo se llamaba. Finalmente encontré por casualidad éste vídeo en el que salía de fondo solo unos segundos. Desesperado me puse a ver en los comentarios (porque siempre hay alguien que pregunta por "la canción del minuto tal" y siempre hay alguien que le contesta) hasta que finalmente encontré su nombre. La canción era "Call On Me", de Eric Prydz. Es una canción que elijo para este post porque, simple y llanamente, me alegra. Es una (de muchas en realidad) canción que me alegra. No sé si a alguien le sonará el vídeo, pero es posible que resulte sexistamente ofensivo para ellas e interesante de visualizar para ellos. Pero tampoco quiero caer en el estereotipo y subestimar la apertura de vuestras mentes. Sed vosotros mismos quienes juzguen.
Bueno, también es muy fácil decir que todas están despanpanantes, que "me quedaría con todas" (y por qué no, más de una persona diría "me conformo con él", y otras cuantas dirían "pues yo no, me parece un capullo"). En fin, estoy seguro de que hay muchas opiniones. Ahora bien, una pequeña prueba. Solo por curiosidad, pura y dura. Sin compromisos. ¿Me conocéis bien? Pues he aquí la cuestión: De todas las chicas que aparecen en el videoclip, me quedaría con una, y solo con una. ¿Con cuál? Y una más difícil: ¿Cuál créeis que es mi momento favorito del vídeo (dicho por "el segundo tal")? Simple curiosidad. Puro aburrimiento. Sed felices, gente.
para proteger a quienes quiere, o aquello que le importa.
Pero yo soy débil y cobarde.
Yo no sé enfrentarme a ese peligro.
Yo no tengo esa fuerza para vencer a mis enemigos.
Ni tengo el valor de encarar lo que me duele.
No sé pelear, aunque creo que lo he intentado.
Puede que mis puños no sean de acero.
Y mis piernas no sean espadas.
Pero esa no es mi fuerza.
Ni mi valor.
Ni mis peleas son con puños.
Mis golpes no son con piernas.
Ni mis peligros son enemigos de carne y hueso.
Dios sabe
y tú también
que mi corazón se ha enfrentado a cargas peores
que tener que partirle la cara a nadie.
Que me he enfrentado a batallas
en las que no me ayudaría ningún entrenamiento físico.
En las que los músculos
ni la técnica
podrían darme ningún apoyo.
Alber Einstein dijo
que hay una fuerza motriz
mucho mayor que el vapor
la electricidad
y la energía atómica:
la voluntad.
Y aunque cualquiera que me conozca
sabe que esa no es mi mayor virtud
yo sé lo que la voluntad me ha hecho hacer.
Soy lo que soy
por esa voluntad.
Y aunque a veces
solo desearía llorar
Sé que hay algo ahí que me ayuda a seguir adelante. Incluso cuando la voluntad me falla. Incluso cuando abandono todo lo que me propongo. Incluso ahí. Incluso cuando no sigo adelante, hay una melodía de piano que me hace darme cuenta. Despierto confuso y distraído. Y me doy cuenta de que nunca había dormido. Solo estaba siendo idiota. Y me falta la voluntad para no rendirme.
Y me rindo.
Y todo falla.
Y me quedo parado ante el mar. Mientras el mundo gira.
Son las 4 de la madrugada. A veces la noche te ofrece un momento de frescura en el que nisiquieras te planteas que hay más allá de tu casa. Todo lo que necesitas está en tus recuerdos de lo que pasó ayer, y de lo que crees saber que habrá mañana. Crees que ver Amelie te va a ayudar, y tienes razón solo en parte. Descubres la felicidad sin siquiera haberla saboreado. Te dejas llevar por las cosas que son bonitas y que están acompañadas por la música adecuada. Te alegras de que alguien, aunque sea un personaje de ficción, haya sido capaz de superar los obstáculos y las dificultades y haya conseguido el amor. Lo odias a la vez, por supuesto. Odias a esa estúpida dama que se dedica a hacer al pobre soñar que es noble de riquezas infinitas, y que hace al iluso ilusionarse. Esa estúpida dama que hace al estúpido Romeo soñar con el amor. Esa estúpida dama de los sueños, que nos hace soñar. Estoy tan enamorado de esa estúpida dama de los sueños, que hizo a Romeo soñar con el amor, que odio todo aquello que me hace soñar. El estúpido Lino, a las 4'05 de la mañana, se despide después de haber jugado a rol toda la tarde, llegado a su casa pasada la medianoche, visto el último capítulo de Friends y haber visto Amelie.