
No voy a hacer un análisis de su vida, ni una lista de sus logros, ni nada que vaya por ahí. De eso ya se encargarán 100.000 blogs más. Pero sí decir que ahora entiendo cómo se debieron sentir los fans de Elvis cuando éste falleció.
Cuando me lo dijeron, no pude creérmelo. No por sorpresa, no por tristeza... sino porque los conceptos "Michael Jackson" y "Muerte" para mí no podían ir juntos. Era contradictorio. Hablando con Ana me di cuenta.
No se trata de la muerte de un hombre. Michael Jackson trascendió más allá. Era un símbolo. Representaba una época, un antes y un después, un concepto, un estilo completamente único y diferenciado por él. Las personas mueren. Los conceptos no tienen por qué hacerlo. Los conceptos pueden ser inmortales. Y en el momento que este gran Genio representó esos concpetos, se convirtió en inmortal. ¿Cómo te entra en la cabeza que muera alguien que es inmortal? ¿Cómo muere un concpeto que, por azares de la vida, está metido en una vasija de carne y hueso?
No es algo fácil de tragar.
Elvis fue apodado el Rey. Estoy seguro de que para quienes lo vivieron fue un título que se ganó a pulso.
Lo siento si ofendo a esos fans, o si ofendo a la historia de la Música en general, la cual ya ha otorgado ese título al señor Presley.
Pero para mí, por lo menos para mí, ese título pertenece a Michael Jackson. El Inmortal.
Larga vida al Rey.
